Decenas de vecinos se congregaron en la estación y llevaron un alimento no perecedero para colaborar con el espacio y, así, también ayudar a las casi setenta personas, muchas en situación de calle, que concurren cada viernes para llevarse un plato de comida caliente.
La Chilinga llevó su percusión hasta la estación de la localidad moronense de Haedo. Decenas de personas que asisten y que colaboran con una olla popular le hicieron frente al frío y recuperaron la calle al ritmo de los tambores y redoblantes. “Ayudanos a ayudar”, fue el lema que escogieron los organizadores. Los asistentes llevaron productos no perecederos que servirán para seguir cocinando y recibiendo, próximamente, a las más de setenta personas que llegan cada viernes.
“Quién dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”. La frase, extraída de una reconocida canción compuesta por Fito Páez y popularizada por Mercedes Sosa, parece moverse en un lugar común.
Pero, en épocas de discursos que aplauden la meritocracia, parece ganar otro espesor. Un valor distinto que refiere al ejercicio de la construcción colectiva. Un ejercicio que se pone en práctica, con mayor intensidad, cuando el Estado no llega, o cuando las medidas no impactan o son contrarias a las necesidades de los sectores populares.
Son las organizaciones sociales las que trabajan para mantener las redes en momentos en que el tejido social se desgarra. Los integrantes de la Olla Popular de Haedo, que se juntan cada viernes para colaborar con los que más necesitan, lo saben bien. Saben, también, que, en la diferencia de colores políticos, está la riqueza de encontrar puntos en común: como lo es ayudar. Aunque solo se trata de un día, advierten, los trabajos se replican durante toda la semana: pedir donaciones, buscarlas, cocinar y clasificar tanto la mercadería como la ropa.
“Hicimos un evento especial con la Chilinga. Creemos que, además de comer, también hay que disfrutar”, expresó Alberto Lo Duca, del Frente Grande, en diálogo con El1 Digital. Además, contó que se recolectaron distintos productos.
Por su parte, Silvana Rocaro, del Partido Comunista, sostuvo que el lugar, cada viernes, funciona como punto de acopio de “alimentos no perecederos: fideos guiseros y arroz, entre otras cosas”. “Ahora, con mayor urgencia, estamos pidiendo artículos de higiene personal”, ahondó.
“Todas las personas que quieran ayudar y que quieran participar pueden venir a dar una mano con la preparación de la comida”, expresó Natalia López, de Partido Solidario. Y remarcó que cuando empezaron, hace dos años, llegaban al lugar cerca de veinte personas, en promedio. Por último, Alfredo Groso, de Vecinos de Haedo en Acción, recordó que “toda participación es bienvenida”.
Fuente: El1Digital
























