La Universidad Nacional de Moreno (UNM) realizó un conversatorio para analizar cómo las transformaciones sociales, productivas y tecnológicas de la región impactan en la actualización de las carreras y en la formación de futuros profesionales.
La UNM llevó adelante el conversatorio “Transformaciones socioproductivas y territoriales en Moreno y la Región Oeste-Norte Metropolitana. Aportes para el debate sobre la actualización curricular”, una iniciativa que abrió la discusión sobre los desafíos que enfrentan las instituciones académicas frente a los cambios sociales, laborales y tecnológicos.
La actividad, organizada por el Centro de Estudios para el Desarrollo Territorial (CEDET), tuvo como objetivo generar un espacio de reflexión sobre el vínculo entre la universidad y el territorio, poniendo el foco en la necesidad de adaptar la formación académica a las nuevas demandas de la sociedad y del mundo del trabajo.
Durante la apertura del encuentro, el rector de la UNM, Alejandro Robba, subrayó la relevancia del proceso de revisión y actualización curricular que atraviesa la institución y destacó la necesidad de trabajar de manera articulada entre las distintas áreas académicas para impulsar innovaciones en las carreras.
Posteriormente, la directora del CEDET, Beatriz Arias, expuso sobre los desafíos y oportunidades que presenta el escenario actual para la formación profesional y remarcó la importancia de incorporar nuevas demandas sociales, cambios en los perfiles laborales y el avance de las tecnologías emergentes.
Entre los temas abordados se destacó el impacto creciente de herramientas como la inteligencia artificial, las plataformas digitales y la ciencia de datos, tecnologías que hoy atraviesan múltiples disciplinas y sectores productivos.
A lo largo del encuentro también se planteó que las nuevas dinámicas laborales requieren enfoques interdisciplinarios y profesionales capaces de desenvolverse en contextos cada vez más complejos. En ese sentido, se remarcó que la actualización de los planes de estudio no solo implica modificar contenidos, sino también repensar competencias y fortalecer el vínculo entre la universidad y las necesidades concretas del territorio.
Desde la institución señalaron que comprender las transformaciones que atraviesan la región permite anticipar desafíos y formar profesionales con herramientas para intervenir en problemáticas emergentes y contribuir al desarrollo sostenible.
Con este tipo de iniciativas, la Universidad Nacional de Moreno continúa promoviendo espacios de debate y análisis orientados a fortalecer su proyecto académico y su relación con la comunidad.


























