Tras mantener por séptima fecha consecutiva el arco en cero, en el empate ante Midland, el arquero de Deportivo Laferrere llegó a 658 minutos sin recibir goles, dejando atrás a los 611 de “La Araña”, de la temporada 1986/1987. “Es un orgullo que me comparen con él, me gustaría tener los ascensos que él tiene”, afirma, entre risas.
Lisandro Mitre se convirtió, en el encuentro ante Ferrocarril Midland (0-0), por la fecha 8, en el arquero con la valla invicta más larga del club. Esa tarde/noche, el exDock Sud batió el record de 611 minutos sin recibir goles que ostentaba Juan Carlos Maciel, logrado en la temporada 1986/1987.
De esta manera, consumado el match frente al Funebrero, el Licha alcanzó los 659 minutos y, en el partido contra Berazategui de este domingo, buscará seguir ampliando su registro, que ya se aseguró un lugar privilegiado en la historia de Lafe.
En una distendida charla con El1 Digital, el paranaense, quien, incluso, venía de tener la valla menos vencida del torneo anterior, jugando para el Docke, cuenta sus sensaciones luego de la obtención del nuevo registro histórico del arco del Villero y revela cuál es su referente en el puesto.
¿Pudiste abstraerte de todo lo que se comentaba respecto a tu posible récord, en la previa ante Midland?
Suelo decir que, cuando entro a la cancha, me olvido de todo. Sin embargo, en este partido en particular, me costó abstraerme de eso, porque se había generado mucha expectativa en la semana previa. Cada hincha de Lafe con el que me cruzaba en la calle, me decía “vamos que rompés el record”.
¿Qué te genera que te comparen con Maciel, un símbolo de la institución?
Más allá de que “La Araña” ya no tiene más el récord, es un orgullo que me comparen con él, me gustaría tener los ascensos que él tiene y haber jugado en todas las categorías, tal como lo ha hecho. Es un ejemplo.
¿A qué le atribuís esta situación de no haber recibido goles durante siete fechas seguidas?
En primer lugar, en la idea que impuso el entrenador desde el primer día, en armar el equipo de atrás para adelante. Una vez que César (Monasterio) nos vió firmes atrás, empezamos a trabajar de mitad de cancha para adelante. Segundo, que tanto los mediocampistas como los delanteros dan una mano importante en la recuperación de la pelota y, en lo colectivo e individual, estamos muy concentrados en todo momento. Caso contrario, por más que los defensores y el arquero fuesen fenómenos, sería imposible mantener el arco en cero durante tantos partidos y, más aún, en esta categoría.
¿Tenés referentes en el puesto?
Miro muchos partidos y trato de sacar lo mejor de cada arquero. Con el que más me siento identificado, o trato de imitar, es con Esteban Andrada, el arquero de Boca, que toma muchos riesgos y no le tiene miedo a eso. Quizás, pueda llegar a cometer algún error por abuso de confianza, porque le gusta salir en los centros y anticiparse a las jugadas. Pero, en el fútbol actual, contar con esos atributos, es muy importante.
























